svg

¿Hablamos?

    Microcréditos, tarjetas de crédito (revolving) y líneas de crédito

    Al día / 6 noviembre, 2019

    ¿Quieres saber si has sido engañado por una estafa de tarjeta de crédito? En Afectados Fraudes Financieros hacemos una comparativa de los productos financieros más arriesgados: microcréditos, tarjetas de crédito y líneas de crédito.

    Te explicamos las características de cada uno de estos productos financieros indicando los riesgos que conlleva su contratación.

    Microcréditos

    Es un préstamo de escasa cuantía que pueden solicitar personas con una capacidad económica limitada.

    Este tipo de créditos están destinados, principalmente, a facilitar dinero a emprendedores que necesiten capital para iniciar un negocio.

    No se exige al cliente ningún tipo de nómina, ingresos, aval o garantía.

    La cuantía de estos microcréditos puede llegar hasta 3.000 euros, generalmente.

    El plazo de devolución es corto, depende de la entidad a la que se solicite.

    Pero no todo son ventajas en los microcréditos. Son más los riesgos que los beneficios.

    Veamos cuáles son los principales riesgos que puedes encontrar cuando contratas un microcrédito:

    Principales riesgos:

    • Costes elevados: La facilidad con la que consigues estos préstamos se traduce en unos costes muy elevados.

    Las comisiones e intereses, por lo general, son más elevados que los de un préstamo tradicional.

    La Tasa Anual Equivalente (TAE) del microcrédito (intereses más comisiones anuales) puede llegar a un 6.000%

    • Intereses por retraso en el pago: El interés de demora, si no devuelves el dinero en el plazo fijado, es muy elevado.

    Además, se sumará una comisión por impago

    • Posibilidad de endeudamiento: La espiral en la que entras, si te retrasas en el pago, puede generarte un alto endeudamiento.

    Tarjetas de crédito revolving.

    Es un préstamo de dinero asociado a una tarjeta de crédito.

    Este tipo de tarjetas se utiliza fundamentalmente para el consumo particular.

    Tampoco se exige al cliente ningún tipo de aval o garantía.

    La entidad te ofrece el dinero y tú podrás disponer de él de forma parcial, en pequeñas cantidades, o por completo.

    La cuantía de estos préstamos puede alcanzar hasta unos 5.000 o 6.000 euros.

    Se renueva automáticamente conforme se van devolviendo las cantidades dispuestas.

    Lo habitual es que la entidad te ofrezca dos vías de devolución:

    • Porcentaje: el cliente fija el porcentaje del saldo dispuesto que desea pagar al mes.
    • Pago fijo: el cliente paga una cantidad fija al mes.

    Aquí se encuentra el mayor riesgo de este producto, si la cuota elegida no cubre los intereses, estos se suman al dinero prestado, generando un mayor endeudamiento.

    Estas tarjetas suelen tener una TAE entre el 20% y el 30%

    Líneas de crédito

    Es un préstamo de dinero asociado a una cuenta bancaria.

    La entidad financiera pone a tu disposición una cantidad de dinero previamente acordada.

    Concedida la línea de crédito, podrás retirar el importe que quieras del importe prestado a tu cuenta bancaria.

    Generalmente, los usuarios son autónomos y PYMES que necesitan liquidez para afrontar sus gastos (pago de nóminas, seguridad social…)

    Llegado el día de vencimiento, deberás devolver el dinero dispuesto y los intereses y podrás renovar la línea de crédito.

    El principal riesgo de este producto financiero son los elevados gastos que genera:

    • Gastos de no disponibilidad: Aunque no utilices el dinero, las entidades suelen cobrar gastos.
    • Comisión de apertura. Suele aplicarse un tanto por ciento sobre el límite total concedido.
    • Gastos de renovación. Si decides renovar tendrás que pagar gastos.
    • Intereses: Varían según la cantidad dispuesta y pueden ser usurarios.

    ¿Quieres presentar una reclamación a tu banco?

    Nuestros clientes ya han recuperado su dinero, ponte en contacto con nuestros abogados especializados en fraudes financieros.

    Sí, quiero contactar con un abogado especializado.