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¿Hablamos?

    La cara B de las tarjetas revolving

    Al día / 21 octubre, 2019

    Las llamadas tarjetas revolving han sido promovidas por numerosos bancos y entidades financieras de toda España

    Miles de personas han contratado una de estar tarjetas atraídas por un marketing comercial que les aseguraba que podrían amortizar su deuda a través del pago fijo de una cantidad a su conveniencia.

    Pero lo cierto es que estas tarjetas –como casi todo producto financiero- guarda un lado oscuro: los contratos de adhesión de este tipo de tarjetas establecen, en su gran mayoría, unos intereses abusivos (por encima del 20% TAE en la mayoría de los casos).

    Y es que, la Tasa Anual Equivalente (TAE) de estas tarjetas supera ampliamente el doble del tipo medio considerado por nuestro Tribunal Supremo (que está entre el 7 y el 11%), lo cual se considera abusivo y usurario.

    Además, el fraccionamiento del pago aplazado hace que la cantidad total de intereses que tengan que abonar los clientes sea muy superior al capital dispuesto de la tarjeta y que, en ocasiones, llegue al doble o al triple del saldo dispuesto.

    Pero los bancos han sufrido un revés

    Los abogados han desempolvado la Ley de Represión de la Usura de 1908 y han empezado a litigar contra las grandes entidades financieras y bancarias en España.

    La cuestión llegó al Tribunal Supremo en 2015. La Sala Primera dictó una sentencia a favor de un usuario de una de estas tarjetas. La sentencia calificaba de “usurario” un tipo de interés del 24,6% TAE, muy por encima del tipo medio del mercado.

    Las consecuencias directas del carácter usurario del crédito revolving –en palabras del Alto Tribunal-, “conllevan su nulidad, calificada como radical, absoluta y originaria, que no admite convalidación confirmatoria, porque es fatalmente insubsanable, ni es susceptible de prescripción extintiva”.

    Ello se traduce en que el prestatario estaría obligado a pagar –solamente- la suma que ha recibido por parte de la entidad financiera, anulando cualquier tipo de interés que esté por encima del tipo medio permitido.

    Desde 2016 se ha producido una oleada de demandas a los bancos que han fallado a favor del usuario.

    Las numerosas condenas a los bancos se correspondes con la doctrina que fijó el Tribunal Supremo en 2015.

    Buen ejemplo de ello es la sentencia de Juzgado de Instrucción nº 1 de Mieres (Asturias) del pasado mes de abril, que condena a WiZink Bank a devolver 12.000 euros en intereses cobrados a través de una de estas tarjetas.

    La citada sentencia establece la “nulidad radical” del contrato, que contaba con un interés del 26,82% TAE, considerado usurario.

    ¿Qué hacer si soy titular de una tarjeta revolving?

    En primer lugar, si tu deuda parece interminable, deberías mirar con lupa las cláusulas particulares de tu contrato de tarjeta. Cuando localices la TAE, lo más probable es que esta sea superior a un 20%, en cuyo caso deberás interponer una reclamación ante el Servicio de Atención al Cliente de tu Banco, amparándote en la doctrina del Tribunal Supremo.

    En caso de que obtengas una respuesta negativa, es el momento de contactar con Afectados Fraudes Financieros en los números de teléfono 91 159 20 80 y 690 661 625 o en la dirección de correo electrónico info@afectadosfraudesfinancieros.es para que podamos ejercitar la tutela judicial y luchar por el abono de los intereses que has pagado de forma indebida.